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No es lo mismo querer que querer bien (Reflexión tras situación surrealista) y más

Hoy vengo con otro de mis post filosoficos que no tienen nada que ver con la temática general del blog pero como es mio hablo de lo que me da la gana. Y punto pelota.

Hace un par de días estaba en una terraza tomando algo con unos amigos, y uno de ellos soltó algo que me dejó flipada. Vino a ser  algo así como (las palabras exactas no las recuerdos, pero más o menos) lo siguiente:

“ A mí me dan asco las tías sudadas. Parecen hombres. Yo no quiero que hagan deporte, sino que tengan un metabolismo rápido… O que no coman. Me gusta saber que soy más fuerte que la tía con la que estoy”.

Yo me quedé con cara de circunstancias y pensando por dentro WHATTTHEFUUUUUCKKKK!!!!!

¿Cómo es posible que a las alturas de la vida en la que nos encontramos, todavía existan pensamientos tan machistas y anticuados en la sociedad civilizada? ¿No habíamos llegado a la igualdad entre hombres y mujeres? ¿Hay hombres que necesitan saber que son el sexo dominante?

En serio, no me lo puedo creer. Se que es solo el pensamiento de una persona (o neandertal moderno), pero me ha dado mucho en lo que pensar. Para mi, querer a alguien conlleva que quieras lo mejor para esa persona. Que esté sana, que coma bien, que sea fuerte, que se divierta, que sea feliz.

No me imagino lo dura que tiene que ser la vida para alguien que, para gustar a su pareja, tenga que sacrificar las comidas. Yo me paso un día a base de agua y alcachofas y me da algo. Además de que seguro que caería desmayada por desnutrición.

Y es que no es lo mismo querer que querer bien. Muchas veces nos obsesiona algo y creemos que es amor, pero el amor tiene que ser algo sano, que nos llene de felicidad, que estemos con esa persona porque nos apetece y no porque nos sentamos obligados.

Además, estar con alguien no significa ser unicamente la mitad de una pareja. Eres una persona, que se dedica a tal cosa, que tiene amigos, familia y una pareja. Pero eres muchas cosas, y tienes que tener vida propia. Esto lo he aprendido a base de pegarme ostias.

Tengo una amiga que es incapaz de hacer nada sin su novio. Recuerdo que una vez la invité a cenar en casa por mi cumpleaños y me dijo que no iba a poder venir porque su novio trabajaba a esa hora. Yo pensé que estaba de broma. La había invitado a ella, y estaba disponible, pero no quería venir sin él. No quiero ser malpensada, pero probablemente temía los celos de su chico. ¿Hasta qué punto hemos llegado? Mujeres del mundo, no somos el sexo débil, no existe el sexo débil.

Otra cosa que me hizo quedarme con la boca abierta fue un informe que salió publicado recientemente a partir de la encuesta sobre como perciben los jóvenes la violencia machista, realizada por el CIS y la Secretaría de Estado de Igualdad. Según éste. Uno de cada tres jóvenes españoles de entre 15 y 29 años considera “inevitable” o “aceptable” la denominada violencia de control. Ven bien, por ejemplo, actitudes como impedir a la pareja que vea a su familia o amistades, no permitirle que trabaje o estudie, o vigilar sus horarios.

Yo he comprobado que esto existe, es totalmente cierto, por lo menos en el sur de España. Hay mucho neomachista suelto, y lo pero es que las chicas no lo ven mal. Me pone de los nervios esto, en serio, no puede ser.

No es lo mismo querer, que querer bien. No dejes que nadie te quiera mal, porque los celos, la posesión, y la anulación de la otra persona no es amor, es maltrato.

Dicho todo esto (si no lo digo reviento), me pongo con algo más light. Aquí va una recopilación de algunas de las fotos de mi Instagram, por si no me sigues y te apetece ver algunas de las cositas que subo. Recuerda que me puedes seguir pinchando aquí

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Un besito y hasta dentro de muy poquito.

XOXO, ANGIE